La menopausia es un estado natural del ciclo vida de la mujer, en el cual deja de menstruar debido a que sus ovarios ya no producen hormonas.
La menopausia se configura cuando la ausencia de menstruaciones completa un año o más; es de aclarar que cuando se practica una operación de histerectomía (extracción del útero o matriz) la mujer deja de menstruar por la ausencia del útero, pero no se trata de la menopausia porque los ovarios continúan produciendo hormonas femeninas, a menos que en la cirugía se hayan extirpado también los ovarios.
Antes de llegar a la menopausia, la mayoría de las mujeres presenta un estado conocido como la transición menopaúsica, que es el período en el cual se empiezan a presentar algunos cambios que anuncian la llegada de la misma, entre los cuales, los más frecuentes son las alteraciones del ciclo menstrual (cambio en la frecuencia de las menstruaciones, sangrados abundantes, con coágulos, hemorragias prolongadas, etc.), también desde esta época se pueden presentar los muy conocidos calores o fogajes, que producen una sensación de aumento de la temperatura en la parte superior del cuerpo (el pecho, el cuello, la cara) con enrojecimiento y sudoración; algunas mujeres tienen además insomnio, ya sea por dificultad para conciliar el sueño o por despertar durante la noche. Todo lo anterior puede acompañarse de alteraciones emotivas como angustia, depresión, irritabilidad y disminución del deseo sexual.
Aunque los síntomas descritos son frecuentes en mujeres entre los 40 y 50 años, no siempre se deben a la transición menopáusica, por lo que es recomendable que la mujer consulte a su ginecólogo para recibir la asesoría correspondiente.
Ya en el estado menopáusico, cuando la mujer ha completado un año sin menstruación, es frecuente que presente los fogajes, el insomnio y las alteraciones emotivas, además, alteraciones del deseo sexual y molestias en sus órganos genitales por falta de estímulo hormonal, como sequedad vaginal, ardor para las relaciones sexuales, aumento de la frecuencia urinaria y ardor para orinar, todo lo cual se ha denominado en los últimos años Síndrome Genitourinario de la Menopausia.
Otro aspecto importante de la llegada de la menopausia, por efecto de la falta de hormonas femeninas, es la disminución de la densidad mineral de los huesos, la cual, si es muy marcada, se configura en osteoporosis, con riesgo de fractura de cadera y vértebras, y sus consiguientes consecuencias.
El tratamiento de la mujer en estado menopáusico comprende las medidas generales de hábito saludable (ejercicio y dieta balanceada), suplemento de calcio y vitamina D, así como tratamientos orientados a la disminución de los síntomas mencionados, con el fin de mejorar su calidad de vida.